EL DIOS QUE YO CONOZCO

10.00. El canon en el Oriente después de 200 d. C.

La primera evidencia en cuanto al canon en el Oriente después de 200 d. C. proviene de Orígenes.

Orígenes observó que existía desacuerdo entre las diversas iglesias en cuanto al contenido del Nuevo Testamento, y estableció una diferencia entre los escritos generalmente reconocidos y los impugnados.

Eusebio presenta un registro de los puntos de vista de Orígenes, según los cuales eran generalmente aceptados los cuatro Evangelios, las epístolas de Pablo, 1 Pedro, 1 Juan y Apocalipsis.

Aunque Eusebio parece haberlo olvidado, debiera añadirse los Hechos, pues Orígenes claramente muestra que consideraba ese libro como perteneciente al mismo grupo.

Según el testimonio de Eusebio, en la lista de Orígenes todavía se impugnaban 2 Pedro, 2 Juan, 3 Juan y Hebreos; y que él también colocaba a Judas en esta categoría resulta evidente por sus propias declaraciones (Comentario de Mateo, xvii. 30).

Aunque el Pastor de Hermas, Bernabé y la Didachê estaban muy próximos al canon, Orígenes estaba convencido de que no eran libros apostólicos.